Por UMG — UrbanMafia
ARRE Pepsi Black 2026: corridos, lluvia y dos días de música mexicana en CDMX
El regional mexicano volvió a apoderarse de la Ciudad de México.
Los días 5 y 6 de septiembre, el ARRE Pepsi Black 2026 regresó al Autódromo Hermanos Rodríguez con un cartel que reunió diferentes generaciones de la música mexicana: desde nombres consolidados como Alejandro Fernández, Banda MS y Los Tucanes de Tijuana hasta artistas que representan el crecimiento actual de los corridos y sus nuevas variantes, como Gabito Ballesteros, Calle 24, Eslabón Armado, Clave Especial y Víctor Mendívil.
Durante dos jornadas, el festival convirtió el recinto capitalino en un punto de encuentro para banda, norteño, corridos, cumbia y las nuevas formas del regional mexicano.
Y aunque el segundo día tuvo un invitado inesperado —un fuerte aguacero—, la música terminó imponiéndose.
El primer día: de la cumbia a los corridos tumbados
El sábado comenzó mostrando una de las características más interesantes del ARRE: aquí las distintas caras de la música mexicana pueden convivir dentro del mismo festival.
Grupo Cañaveral llevó la cumbia al escenario principal antes de que artistas como Edgardo Núñez, Herencia de Patrones, Los Plebes del Rancho de Ariel Camacho y Calle 24 comenzaran a mover el sonido hacia los corridos y las nuevas generaciones del género.
Conforme cayó la noche llegaron algunos de los shows más esperados.
Gabito Ballesteros reunió a buena parte del público joven con un set cargado hacia los corridos actuales, mientras que Banda MS fue la encargada de llevar la primera jornada hacia su cierre con uno de los repertorios más reconocibles del festival.
La agrupación sinaloense pasó por canciones como “Mi mayor anhelo” y “Qué maldición”, además de presentar “10 de 10”, tema perteneciente al álbum que preparaba para septiembre. Incluso su colaboración con Snoop Dogg tuvo una representación bastante particular sobre el escenario: ante la ausencia del rapero, apareció una botarga de perro durante la canción.
Entre corridos, banda y canciones de despecho, el primer día dejó claro que el ARRE no busca representar una sola versión del regional mexicano.
Y entonces llegó la lluvia
El domingo la historia fue diferente.
Una fuerte tormenta cayó sobre el Autódromo Hermanos Rodríguez y llevó a los organizadores a suspender temporalmente las actividades por cuestiones de seguridad. La pausa se extendió durante casi una hora antes de que los conciertos pudieran continuar.
Impermeables, botas y sombreros terminaron compartiendo protagonismo con los artistas.
El agua provocó encharcamientos y complicó el movimiento dentro del festival, pero una vez reanudadas las actividades, el público volvió rápidamente frente a los escenarios.
Y pocos artistas podían tener una mejor misión para recuperar la fiesta que La Sonora Dinamita.
Temas como “Se me perdió la cadenita”, “Que nadie sepa mi sufrir” y “El viejo del sombrerón” transformaron nuevamente el espacio frente al escenario en una pista de baile, incluso bajo la lluvia.
Alejandro Fernández reunió generaciones en el ARRE
Uno de los momentos centrales del fin de semana llegó con Alejandro Fernández.
Vestido de mariachi, El Potrillo abrió su presentación con “No me sé rajar”, de Vicente Fernández, para después recorrer distintas etapas de su carrera frente a un público que había resistido horas de lluvia.
“Estuve”, “Te voy a perder” y “Qué voy a hacer con mi amor” formaron parte del repertorio de un espectáculo que recordó otra de las fortalezas del ARRE: poder pasar de los corridos de las nuevas generaciones a una figura con más de tres décadas dentro de la música mexicana sin que el festival pierda coherencia.
La presentación también tuvo un invitado especial: Edén Muñoz, quien apareció sobre el escenario para compartir algunos temas con Fernández.
Después llegaría otro de los nombres fundamentales del cartel.
Los Tucanes de Tijuana tomaron el escenario principal durante la última parte de la noche y fueron los encargados de llevar la edición 2026 hacia su cierre.
Del mariachi a los corridos de una nueva generación
Más allá de los headliners, uno de los elementos que define al ARRE es la fotografía generacional que construye de la música mexicana.
En un mismo fin de semana pudieron escucharse artistas como Banda MS, Los Tucanes de Tijuana y Alejandro Fernández, pero también Gabito Ballesteros, Eslabón Armado, Calle 24, Clave Especial y Víctor Mendívil.
No todos hacen el mismo tipo de regional mexicano.
Y precisamente ahí está el punto.
El festival coloca en el mismo espacio al mariachi, la banda, el norteño y la cumbia junto a los corridos tumbados y otras propuestas que han incorporado códigos del hip-hop, el trap y la cultura urbana.
De acuerdo con cifras reportadas tras el festival, cerca de 80 mil personas asistieron durante las dos jornadas.
ARRE sigue siendo una fotografía del momento del regional mexicano
El ARRE nació en 2023 con la intención de construir un festival completamente dedicado a la música mexicana contemporánea. Aquella primera edición reunió a más de 70 mil asistentes por día, según cifras difundidas por OCESA.
Tres años después, el panorama ha cambiado considerablemente.
Los corridos continúan expandiéndose internacionalmente, nuevos artistas aparecen constantemente y nombres históricos del regional conviven con una generación que entiende la música desde códigos mucho más cercanos al mundo urbano.
El ARRE Pepsi Black 2026 terminó funcionando como un reflejo de ese momento.
Dos días, distintas generaciones y estilos, una tormenta capaz de detener temporalmente el festival y miles de personas que decidieron quedarse hasta que la música volviera a sonar.
Entre botas, sombreros, corridos, mariachi y mucho lodo, el regional mexicano volvió a demostrar que actualmente puede llenar mucho más que un solo escenario.
